En original Hotaru no haka. Como el post de hace unos días, reseñaré una película de animación japonesa, esta vez del director Isao Takahata, miembro del prestigioso estudio Ghibli, estrenada allá por el año 1988 y basada en la novela de Akiyuki Nosaka.
Pese a no ser un gran aficionado al anime japonés, reconozco que entre todas las obras de animación hay unas cuantas que transcienden el género y sobresalen por encima de las demás, pudiendo situarse dignamente en el mismo escalón que prestigiosas obras ’serias’ de actores reales. Ese es el caso de La tumba de las luciérnagas, una obra maestra del estudio Ghibli, realizada además en una época en la que la animación era incluso menos tomada en serio que en la actualidad.
La historia nos sitúa en el Japón de 1945, en plena guarra mundial. El país se encuentra constantemente bombardeado por los B-52 norteamericanos que reducen a escombros las ciudades ataque tras ataque. En esta situación viven Seita, Setsuko y la madre de ambos, mientras que el padre de familia está luchando en el frente del pacífico. Durante uno de los bombardeos, las bombas incendiarias reducen a cenizas buena parte de la ciudad, y la madre de los niños resulta mortalmente herida; Seita, para evitarle el sufrimiento a su hermana menor, decide no contarle nada y juntos viajan a casa de unos familiares, de donde escapan poco después para subsistir precariamente por su cuenta.
La tumba de las luciérnagas es un drama brutal y descarnado, que muestra la crueldad de las guerras y sus victimas civiles, esos daños colaterales que pocas veces tienen rostro pero que en la cinta se nos muestran como dos inocentes e indefensos niños que sufren las últimas consecuencias de las locuras de otros. Es un film anti belicista donde la crítica clara y contundente no solo recae sobre los Estados Unidos, sino también sobre el Japón imperialista y arrogante que sacrificó a sus ciudadanos en una guerra innecesaria.
Sin duda una cinta totalmente recomendable para todo amante del cine, sin importar el medio. Gustará hasta a los que como yo, sentimos cierta aversión hacia los personajes infantiles.








The man from earth es una impresionante película de ciencia ficción sin un solo efecto especial, donde prima el guión y la actuación de los actores por encima de cualquier otra cosa. Precisamente el guión parte de una historia de Jerome Bixby escrita hace más de 60 años, pero no ha sido hasta el 2007, cuando su hijo ha conseguido llevar su sueño al cine.
La información que había en ese momento era mínima, ni se sabía el nombre del director, ni el nombre de los actores ni absolutamente nada del argumento, ni el nombre definitivo de la película, hasta ahora ha tenido varios nombres provisionales, como publicaban en 

Comentarios recientes