
Ayer tuve la oportunidad de ver District 9, con cena en el Foster incluida (gracias Miky), y después de todo lo que se ha dicho y rumoreado sobre esta película la verdad es que no decepciona.
District 9 del director Neill Blomkamp es la prueba rotunda de que se puede hacer buen cine con poco dinero. Y no cine cualquiera, estamos hablando de una película de ciencia ficción y con unos efectos especiales impresionantes. El presupuesto de la película ha rondado los 30 millones de dolares, cuando las superproducciones actuales, la mayoría de ellas de penosa calidad, alcanzan fácilmente los cien millones.
District 9 amplia la historia de Allive in Joburg, un cortometraje del mismo director, del que ya hablé hace tiempo en el blog, y que nos sitúa en la ciudad de Johanesburgo, donde se ha producido el primer contacto entre la raza humana y alienígenas. Pero este encuentro no es como nos lo habíamos imaginado, no se escuchan melodías armónicas, no hay lucecitas y grandes revelaciones, la nave está dañada y los alienígenas están en unas condiciones deplorables, desnutridos y enfermos, por lo que son acogidos en un campo de refugiados conocido como el distrito 9. Veinte años después, la situación no ha hecho más que empeorar, el número de alienígenas (conocidos ya como los bichos) crece sin control, el campo de refugiados se ha convertido en un ghetto inundado de pobreza, corrupción, drogas, armas y violencia; los humanos sienten rechazo por los bichos y estos no hacen nada por integrarse, siendo esta tensión racial el caldo de cultivo perfecto para el conflicto que se avecina.

En este escenario empieza la película, primero como un documental en el que vemos como el distrito 9 va a ser limpiado y trasladado, pero la historia avanza rápidamente y pronto nos encontramos en mitad de una acción frenética y apabullante que no deja ni un segundo para respirar.
District 9 tiene una fuerte crítica social, tiene acción, tiene humor, tiene ternura, y por unos momentos tiene ultraviolencia en estado puro, y hasta un poco de gore. Por algunos sitios ya la catalogan como una obra maestra, personalmente no creo que llegue a tanto, aunque el tiempo lo dirá, desde luego es un soplo de aire fresco y de originalidad no solo para el cine, sino también para la ciencia ficción.
Espero que los grandes estudios se dejen de remakes y mierdas y apuesten por directores que valen la pena. Ha tenido que acudir al rescate Peter Jackson, otro director, para darle la oportunidad a Blomkamp. Incluso directores reconocidos y solventes como David Fincher o Richard Kelly tienen que hacer malabarismos para sacar adelante sus proyectos.
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